Algo extrovertida. Directa y con las cosas claras. Estudiante, y espero seguir siéndolo hasta que acabe lo que quiero. Todavía me queda mucho en este mundo, y seguiré dando por saco a todos aquellos que me aguantan, y a los que no, también. Apasionada de los retos y las cosas imposibles. Y como no, adoro escribir. Espero que os guste, y si no... pues gracias por hacerme una visita mas ;)

Llego lo tanto ansiado.

Llevo el invierno. Y ello trae con sigo el que el sol se esconda antes, no se escuche a los pájaros cantar y los niños no salgan de sus casas para jugar. Estación en la que los días grises son tu mejor aliado, y la lluvia te persigue hasta que encuentres un techo donde resguardarte. Parece que el invierno esta hecho para que estemos mas tristes y sentimentales de lo normal, o para que simplemente no seamos tan alocados como se puede ser en verano. Pero, ¿y lo divertido que es ir por la calle y ponerte a cantar la famosa I singing in the rain? ¿O ponerte a saltar encima de un charco como una niña de tres años? Yo soy de aquellas que echaba de menos el poder salir de mi casa con mi cazadora de cuero negra, mi bufanda con el gorro a juego y mis botas de guerra, que hacen que tus pies estén calentitos durante toda la tarde. Y si sois de los que les gusta pensar, estaréis de acuerdo conmigo en que los días de lluvia, lo mejor es salir a la calle solos, como único acompañante  tu reproductor de música.
Porque aunque llueva, haga frió o incluso tengas la nariz tan congelada que no puedas mover la durante unas horas, en mi opinión es la mejor época del año. Para bien o para mal, siempre hay gustos  para todos, pero cada día es un día nuevo que hay que aprovecharlo de la mejor forma posible, y si esa forma es jugando a esconderte entre los coches a las 7 de la tarde en el mes de diciembre, o caminar entre los rascacielos de Madrid con una sensación de estar sola entre toda la multitud durante un pequeño instante, disfrútalo, porque es lo mas maravilloso que nos puede suceder. Ese instante que jamas volverás a recuperar, ese instante en que no pensaste que mojarte era un problema, o simplemente que pensaste que no pensabas.

A.

No entiendo muy bien porque me pongo a escribir sobre el, lo más seguro es que sea porque hace escasamente 30 segundos me ha dicho que escribiera sobre el. Si, creo que es por eso. Pero ya que me pongo, me pondré bien, que no se diga que solo se escribir cosas tristes y que soy alguien tan monstruoso como me pintan. En realidad, hablar de nuestra historia es como un libro adolescente que lees cuando tienes 14 años, creyendo que una historia de esas puede suceder. Pero no os equivoquéis, no os hablo del príncipe azul que se cruza en tu vida por obra del destino, mas bien os hablo del tío mas cabezota que nunca jamas creíste que podías fijarte en el. Alguien que rompe las reglas de tu pareja ideal, alguien tan opuesto a ti como el día y la noche, o el agua y el aceite, o incluso el frió y el calor.  Alguien con el que discutir es la base de todos nuestros días, o al menos lo era. No os contare nuestra historia, tampoco importa mucho, además es larga y seguro que os aburriría. Pero para mi asombro, aunque es larga y un poco complicada de entender, me gusta. Me gusta que haya sido tan cabezota cuando yo no era de lo mas compresiva. Me gusta que de vez en cuando me saque de mis casillas. Me gusta que cuando no tengo mi mejor día, ahí este él con su estupidez humana y su gran facultad para hacer el payaso y sacarme una sonrisa, que no suele ser muy valiosa, pero a él le basta. Me gusta su forma de convicción que tiene conmigo, y como lo hace para quitarme el orgullo todas las veces. Me gusta que de vez en cuando me de una sorpresa de las suyas, que sea así de esporádico. Y en resumidas, me gusta el. ¿Por qué? Creo que esa es la pregunta mas difícil de responder. Simplemente, me gusta y punto. Es la gran incógnita de este mundo, como cuando en una ecuación de matemáticas tienes que averiguar la X.  Por que esa es nuestra relación, una grandísima X que nadie podrá comprender a no ser que sea uno de los dos. Y creo que eso es lo mejor que tenemos, que no somos algo corriente que puedes ver todos los días, no somos dos pesados que se están todo el día llamando, o caminan tan pegados que parecen que nacieron así. Somos distintos, sin saber muy bien el que, pero distintos. Y se perfectamente que ahora mismo, mientras esta leyendo esto, pondrá esa sonrisa tan fea que tiene, y se empezara a reír el solo por dentro sabiendo que tengo razón, y que le conozco mas que nadie. Espero que le haya gustado, porque sino le dan por saco.... y que me siga aguantando un tiempecito mas. Y solo me queda decir, después de esta enorme parrafada, que te odio mucho, y que eres tan estúpido que me alegra por fin haber encontrado a un estúpido con el que compartir tonterías :)

Bon Voyage

Para que me resisto a dejar de luchar por algo que ya esta muerto. Para que me destrozo a mi misma con pensamientos que carecen de valor. Para que me preocupo, si ya todo esta dicho.Soy así de dura conmigo misma.  Soy así, porque no quiero que todo se vaya a un lugar perdido. No quiero que nunca mas podamos volver a hacer nuestras tonterías. No quiero perder lo todo. Definitivamente, no quiero. Dicen que las amistades no son para toda la vida,que algún día se acaban perdiendo, pero creía que eso entre dos amigas como nosotras no existía. Pero estoy cansada de pensar en los demás, de creer que siempre están ahí para cuando los necesito, que no abandonan en tiempos malos, pero me equivoque, y me equivoque contigo. Porque ya no solo es que no estés en tiempos malos, sino que tampoco te preocupas o te interesa saberlo. El ignorante no es el mas feliz, porque llevando contigo la ignorancia haces que los de tu alrededor piensen que no estas para nadie, incluso ni para ti misma. Durante todos estos años aprendí muchas cosas, y una de ellas es que ya no puedes confiar en nadie, ni incluso en tu "mejor amiga". No iré detrás de nadie, porque no me merezco ir detrás tuya para que muestres el mínimo interés en saber como estoy, si me sucede algo, o simplemente si mañana podre estar como hoy. No, no me lo merezco. Seguiré como siempre hice, como la vida te enseña a seguir, como un buen día alguien dijo que poder seguir dejando atrás el pasado es la mayor virtud del hombre. Y con esa virtud nací yo, o alguien me hizo aprenderla. Así que, buen viaje amigo mio, que yo seguiré con el mio.

Tres cosas indispensables.

Una vida en juego. Quizás puede que sea la mía, la tuya, o la de la persona que tienes al lado. Aquella vida de tanto valor que nosotros no le damos. Aquella vida bella, tan maravillosa y tan llena de cosas positivas. Un vida, solo eso, una vida. Y una persona que la vive como si fuera el último día de su existencia. Un cuerpo asignado a un alma libre, a una mente privilegiada y a unos conocimientos básicos. Y ese cuerpo vestido con el disfraz de la sociedad. Vida, alma y cuerpo. Tres cosas que se juntan para poder ser una sola. Y sí, no entiendo como nosotros valoramos mas el cuerpo que la propia vida, o lo que es incluso peor, valorar el cuerpo antes que el alma. Ah, y como no, se me olvidaba mencionar los sentimientos. Buenos o malos, pero sentimientos. Sentimientos incluso inventados. Con ocasiones de sacarlos, o de dejarlos dentro. Pero no nos desviemos, no te desvíes Delia. Hablamos de la vida y de las experiencias que te da esta. Vívelas y que nada te lo impida. Jugar a que alguien te la quite como es el propio destino es algo que siempre esta ahí, pero no por ello debemos asustarnos. Es más, en ocasiones en la que tu vida corre peligro, es cuando el ser humano mas se crece y madura de una forma bestial. No ocurre siempre, pero ocurre. ¿Y por qué? Porque somos tan tontos que solo nos damos cuenta de lo que verdaderamente importa cuando estamos a punto de perder lo todo, cuando ya no tenemos otra salida mas que ser fuertes y afrontarlo.Esconderse es de cobardes. No te tapes con la manta de la hipocresía y de las apariencias. Juega, saca tus cartas, tu mayor sonrisa, y date un paseo por el mundo de los recuerdos, de las historias felices y de los cuentos de fantasía.