Algo extrovertida. Directa y con las cosas claras. Estudiante, y espero seguir siéndolo hasta que acabe lo que quiero. Todavía me queda mucho en este mundo, y seguiré dando por saco a todos aquellos que me aguantan, y a los que no, también. Apasionada de los retos y las cosas imposibles. Y como no, adoro escribir. Espero que os guste, y si no... pues gracias por hacerme una visita mas ;)

Ya todo se ha perdido.

Alguna vez habeis jugado a construir una torre enorme con las figuras del Lego? O incluso con las gomas de borrar? Seguro que si. Todos alguna vez lo hicimos. Colocando las despacio, con muchisimo cuidado. La vida es lo mismo. Colocas una etapa encima de la otra, haciendo lo mejor posible, esforzandote. Pero mi torre hoy se ha caido. Y de que forma... ha sido como si saltara al vacio sin proteccion, y dandome contra el duro suelo. Se me acabo la ilusion, se me acabaron las fuerzas. Se acabo todo. Si hace unos poco meses me faltaba algo en mi vida, ahora si que no tengo nada. Lo que me ha sucedido a mi en un año, no le ha sucedido a nadie en siglos enteros. Ya no creo en nada, ni en la amistad, ni en el amor, ni en el cariño de las personas... En nada. Esto ha sido la gota que ha colmado el vaso, un vaso el cual hacia mucho tiempo que ya estaba lleno. Y tenia razon cuando una vez dije que Dios no se fijo en mi. O bueno, creo que no. Creo que directamente Dios no existe, porque si existiera no me haria todo esto. Y siento ser asi, pero no consigo ser de otra forma con todo esto. Nadie es de piedra, y nadie puede ser tan fuerte como para no ahogarse en un pozo sin salida. Nadie, y eso tambien me incluye.

Sillón viejo.

Sentada sobre un sillón viejo, de color marrón y un tanto desgarrado,  miro hacia el reloj, en sus agujas, como dan vueltas y un minuto se hace interminable. Cojo un cigarro, lo enciendo e inspiro el humo, tragándome lo, notando como recorre toda mi garganta, llegando a mis pulmones y destrozando me por dentro. Pero no me importa, ya no. Sigo mirando las manecillas del reloj, y me doy cuenta de que solo han pasado 30 segundos, de los cuales ya no volveré a recuperar. Pero perder el tiempo ya tampoco me importa. Pienso, mi mente empieza a recordar, empieza a divagar por el mundo de los sueños y las pesadillas, de lo correcto y lo incorrecto, de lo bueno y lo malo, de la vida o de la muerte... Me levanto del sillón, y ando sobre aquella pequeña habitación.Esta oscura, pero por una pequeña ventana entra un leve rayo de luz, reflejándose en un espejo que se encuentra a mi derecha. Camino hacia él, y me pongo enfrente suya. Veo mi silueta, mi físico y me parece que esta todo bien. Pero me doy cuenta de que el espejo no ha captado mi lunar de la cara, y me preocupo por ello. Sigo mirándome. Mi cuerpo cada vez es mas transparente, dejando pasar el rayo de luz que atraviesa mi cuerpo. Y en cuestión de segundos, no me encuentro en el espejo, mi cuerpo no existe.Y me vuelvo a sentar en ese viejo sillón, en el sillón de la tranquilidad. Y me sumerjo en un mundo de fantasía, dándome cuenta de que me falta el aire para respirar, pero eso es lo de menos. Soy consciente de lo que me ocurre. No me asusto, y dejo que la vida siga su curso. Y después de ese minuto tan largo, abro la puerta de la habitación. Nadie me escucha, nadie me ve... Solo soy un alama vagando entre el mundo humano. Pero eso, en realidad, tampoco me importa. 

Busca dentro de ti, tu verdadero ser.




No podemos saber que es lo que nos depara el futuro, pero si lo que nos paso en el pasado. Creo que si pudiéramos adivinarlo, ya no nos gustaría tanto como nos gusta ahora. El irte a la cama una noche, imaginando lo que te puede suceder la mañana siguiente, soñando despierta como todas las personas solemos hacer, o incluso creyendo que al día siguiente todo ira a mejor, nos hace que mantengamos una mínima ilusión por la vida,ilusión que se esfumara en cuanto te des cuenta de que el mundo un día se parara y tu habrás perdido todo, o todo te habrás perdido a ti. Llamarlo como queráis, pero gracias a esa esperanza que tenemos por lo que nos ocurra, seguimos vivos.

Soy de las que...

Soy de aquellas que no distinguen entre el bien o el mal, de las que no piensan en las consecuencias de sus actos porque si no creo que desaprovecharíamos muchas cosas de esta vida, y la vida es demasiado corta como para perderte las oportunidades. De las que un día está alegre y feliz, subiendo se a las nubes y con una sonrisa de oreja a oreja, pero otro día sin embargo es mejor ni mirarme, ni decir palabra, porque te juro que te comeré con patatas con una mirada furtiva de las mías. De las que se pasaría un fin de semana entero encerrada en mi casa, viendo películas clásicas y con una manta. De las que le encanta escuchar música a todas horas, dándome igual el lugar y el momento. Y de las que me gusta innovar con las cosas, sobre todo con la ropa, llevando un estilo un tanto peculiar. Y yo, como todas las personas de este mundo, sueña con tener un futuro en el que las locuras sean mi medicina de todos los días, sin preocupaciones por nada. Pero también soy realista, y se que eso seria imposible, así que me conformare con una vida en la que pueda ser yo misma, sin reparo a mostrarme tal y como soy, y sin miedo a lo que eso pueda suponer.
Tiempo de reflexión.